Cada vez me siento más lejos de mi padre...su ceguera emocional y su enfermedad nos han distanciado cientos de años y ya parecemos dos pefectos desconocidos. Mi papá y yo somos dos seres extraños que nos reconocemos apenas por una fotografía. Parecemos dos seres de película francesa que se hablan y no se escuchan, que se miran, pero no se ven.
Ya la distancia es inalcanzable, quedan pocos años y su mirada está perdida...tan perdida como su alma, muchas veces. Lo único que ansío es que espero que algo así como lo que yo escribo, lo escriba alguna de mis
... Leer más