Nos gusta destacar que somos consecuentes ya que no serlo implica demostrar inconsistencia, liviandad, que fallamos, o peor, que traicionamos a alguien, o mucho peor, que nos auto traicionamos. En muchas ocasiones nos vemos defendiendo con vehemencia nuestra consecuencia, y me parece que en la mayoría de las veces, desconociendo el contexto que la originó.
Depende
La consecuencia en el actuar o pensar no es un valor en sí mismo. En jerga matemática vendría a ser una variable dependiente, que justamente depende de definiciones, conceptos y contextos previos que cada uno de nosotros ha definido como aceptables. No pretendo promover
... Leer más