En cualquier caso, mi contertulia es una criatura valiente-hermosa, guapa e inteligente-, que escogió su voluntaria soltería. Es decir, el afrontar la vida lejos de sus progenitores, siendo responsable de sus propias decisiones.Había casi nadie. Corrían las siete de la tarde cuando me encontraba tomando un cafetín, y ojeando revistas “matacorazones”. Entró en el establecimiento la hija de un buen amigo mío -por el que siento gran afecto-, que me dijo: “¿Dispones de cinco minutos?”. “Y de cinco mil”, le contesté. Clavó su mirada sobre mis ojos, y exclamó: “¡Deseo ser madre, lo necesito...!”. ... Leer más