Esta mañana he salido, como todos los días del año, con mi perrita "
Kika" a la calle, para que hiciera todas sus cosas.
Raro es el día que no me encuentro con un señor, vecino mío, paseando igualmente con su perro. Al llegar a su altura, al pasar por su lado, siempre le saludo mirándole a la cara, a los ojos, ¡siempre¡
- ¡Hola, buenos días¡
- Uhmmmm... -es la contestación y respuesta más larga que me ofrece este personaje, sin mirarme a la cara y siempre con los ojos mirando al suelo.
Yo podría, al día siguiente, pasar olímpicamente
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