Una puerta se abre y otra se cierra.
Menuda mierda… No creo que haya una sola puerta buena.
La que se abre muestra a alguien muerto y da miedo, me mira ferozmente con sus ojos en blanco, con su cabello lacio enmarcando una cara demasiado oscura con una boca en forma de “o”, una mueca furiosa de odio y asesinato. Todo lo que hay más allá de su cara es oscuridad.
Me da pánico su mudo grito, su dedo que me señala.
¿Hay otra puerta? Ofrezco tres meses de vida. ¿Es suficiente para comprar una nueva puerta?
Se cierra la
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