Ya es mediado de Diciembre.
Falta muy poco para Navidad y la ciudad (y mundo entero) está inundada de pinos, pascueros, campanas, trineos y lazos brillantes. Mientras camino entre los portales llenos de tiendas multicolores, algo me incomoda, algo que no encaja, a pesar de toda esta parafernalia navideña. Y es que faltas Tú, como motivo principal de este evento.
Dime…¿dónde estás Cristo? …¿A dónde te han metido?
Se han robado tu fiesta. Tu imagen de Niño Dios ha sucumbido frente a este viejo ridículo vestido de rojo, envuelto en franelas y botas, sudando calor hasta por el último poro.
... Leer más