La tendencia humana, es la de mirar siempre todo desde el ángulo natural humano y material…, y no desde el ángulo sobrenatural y espiritual. Nuestro Señor a su paso por este mundo, tenía siempre una visión de los hechos y circunstancias que le rodeaban, de carácter sobrenatural y espiritual siempre con referencia más al alma que al cuerpo, por ello muchas veces no se entendían sus palabras. Pongo por ejemplo la parábola de la Samaritana, de la que luego hablaremos. Se puede leer en el evangelio de San Juan:
“Respondió Jesús y le dijo: Quien bebe de este agua volverá ... Leer más