La actuación en este tipo de intervenciones requiere una cuidada formación para aumentar las posibilidades de éxito.
Un minuto, incluso unos segundos, son suficientes para perderlo todo.
Terremotos,
maremotos, erupciones volcánicas, inundaciones y otras catástrofes
pueden arrasar amplias superficies de manera fugaz. Ni siquiera el
aviso de lo que se avecina es a veces suficiente para evitar las
consecuencias.
Es ahí donde actúan, a contrarreloj, los
equipos de
rescate.
El tiempo es su principal enemigo. A medida que avanza, su tarea se
complica. Las posibilidades de éxito se desvanecen. Si algo caracteriza
a los equipos de emergencia es la rapidez.
... Leer más