Cayendo la noche mis ojos se cerraron postrándose en mi lecho para descansar de un día agotador, como todo ser humano entraba a un mundo maravilloso, al mundo de los sueños, el cual me ha dado a conocer misterios que en vida y carne propia no se pueden observar, mi alma comenzó a ambular por el maravilloso sueño, de repente estaba con un amigo que por cariño le decimos el gordo, nos encontrábamos ganándonos unos pesitos como buenos colombianos arreglando unos computadores cuya habilidad también la tenía en la vida real, en ese momento pasaba por mi casa e hice
... Leer más