“Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos”. (Mc 13, 35-36)
El Adviento empieza del mismo modo que terminó, las semanas anteriores, el Tiempo Ordinario: con una llamada de advertencia, con una invitación a estar preparados. Si el Señor, en la parábola de las vírgenes sensatas y las vírgenes necias, nos decía que no sabemos cuándo será el día o la hora en que nos llegará la muerte, en esta ocasión
... Leer más