Como
otras veces queríamos escuchar la historia del escape, sonaba tan lejano, más
allá de lo visto e imaginado, el fin de una civilización. Me imaginaba cruzando
los Pirineos con frío, en mi mente mezclando los paisajes del Arrayán y cajón
del Maipo con un escape masivo en Europa.
La
soledad del escape en Chile, hacia nada, tan distinto con la socialización de Europa,
de un escape escondido, donde quien tiene que ayudar toma prisioneros y te deja en el limbo fronterizo. Los niños no
entendemos que los países no dejen entrar gente, no dominamos la escala del
hambre y
... Leer más