A Maurice BlanchotJacques Derrida
Desde hace algunos días y algunas noches, me pregunto
en vano de dónde sacaré fuerzas para hablar aquí, ahora.
Me gustaría pensar, y espero poder seguir pensándolo
todavía, que esas fuerzas, que de otro modo no tendría, me vienen del
propio Maurice Blanchot.
¿Y cómo no estremecerse en el momento de pronunciar
aquí mismo, en este mismo instante, este nombre, Maurice Blanchot?
Sólo nos queda pensar interminablemente, prestar
oídos para escuchar aquello que continúa resonando, y no dejará de
hacerlo, a través de
su nombre, en su nombre, no me atrevo a
decir en
“tu nombre”,
... Leer más