La construcción de un robot que imite convincentemente aunque sea una
parte ínfima de la libertad de gestos y movimiento humanos, es una tarea
de una enorme complejidad técnica. De hecho, es un problema que en
varias instancias está todavía abierto a la investigación y a la mejora,
aunque ya existen varios ejemplos bastante meritorios en ese sentido,
de robots humanoides que imitan ciertas conductas y capacidades humanas.
Un ejemplo conocido en este sentido, es el robot asimo de honda, que es capaz de marchar en dos pies, de subir y bajar escaleras y de otra serie de proezas de ... Leer más