Todo colombiano o por lo menos todo educador, debería montarse en este barco y emprender la travesía, que nos proponen las sabias reflexiones de la Pedagogía de los Afectos y del paradigma pedagógico ignaciano; intentaré relacionarlo con las dimensiones pedagógicas de la educación afectiva y en especial sobre el discernimiento, como ejercicio de la integralidad personal: cognitiva, afectiva y volitivo.
Tenemos alternativas de co-construir un proyecto que posibilite la creación de una cultura justa y solidaria, asumiendo el desafío de orientar y diseñar currículos deseables y posibles en las aulas de clase; concediendo suprema importancia a la afectividad, como núcleo
... Leer más