La inocencia se rompió en tus ojos. Cayó como pedazos de
vidrios al piso. Y no lo pude detener. Ni todo mi amor logró evitarlo. Creí que
si vivía todo el horror por ti podría guardarte, salvarte del desencanto. No
fue así. Cuanto quisiera vivir todo esto por ti…pero no puedo. Sólo me queda
tomarte de la mano y prometerte que puedes volver a nuestros columpios cuando
quieras, que te guardaré las guindas más bellas para que las pongas en tus
orejas, que tu vestido de princesa seguirá en mi armario, y que, al final del
camino, mi amor por
... Leer más