En ausencia de mejores teorías, es posible plantear que el destino
y la suerte se han confabulado para crear un yin-yang verbal y
sociocultural en nuestra fértil provincia. Todo un botón de rosa para
pensadores orientales (que por estos lados también los hay), ya que ambos
términos son aparentemente opuestos pero se complementan, o mejor aún, cada uno
define por contraste la existencia del otro, como lo femenino define a lo
masculino (¿o era al revés?).
La idea del yin-yang consiste en que todo objeto
o concepto posee un complemento del que depende para su existencia y que a su
... Leer más