LAS
FORTALEZAS DE LA SOLEDAD
Umberto Eco.
Las dos
muchachas, muy bellas, están desnudas. Agachadas una frente a otra, se tocan
con sensualidad, se besan, se lamen con la lengua la punta de los senos,
encerradas dentro de una especie de cilindro de plástico transparente. Aunque
no sea un voyeur profesional, uno se ve tentado a dar la vuelta alrededor del
cilindro, para poder verlas también de espaldas, de tres cuartos y del lado
opuesto. Después uno se siente impulsado a acercarse al cilindro, que está
encima de una columna y tiene pocos decímetros de diámetro, y mirar desde
arriba:
... Leer más