Colocados una vez más en la posición de la duda metódica recomendada por Descartes ciertamente nos vemos obligados a sospechar de lo que hemos aprendido, de los contenidos de nuestra memoria, de lo que recibimos en nuestra mente sensorialmente, etc, incluso estamos prácticamente condenados a aceptar que no podemos hacernos cabal idea acerca de nada real y que incluso tampoco podemos llegar a decir a fin de tranquilizarnos que hay algo efectivamente real, existente...excepto ese algo que duda, que piensa cuando duda y que podriamos llamar ego. Pero incluso cuando mediante la palabra o un gesto de nuestra mano señalamos
... Leer más