En
los años de bonanza económica pedir un préstamo hipotecario no era misión
imposible como podría serlo hoy, época de ajustes monetarios y de cinturones
apretados. La siguiente historia esboza aquellos tiempos de flexibilidad y nos
invita a reflexionar sobre los motivos que nos han llevado a la presente
situación social y económica.
La
mañana que conocí a Víctor llevaba su ropa bastante sucia, era albañil y se
había escapado a la hora del bocadillo a ver algún "pisito" que
pudiera comprar. Llevaba según me dijo, varios años en España pero también me
advirtió que no llegaba a los seis
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