En unos días más vuelvo a la tierra de Marisa Monte. El país mais feliz do mundo. Si hubiera sido de otro lado, me hubiera quedado con esa nacionalidad. Habría celebrado carnavales, triunfos en el fútbol, bailado samba con morenazas, jugado baby en las playas, entendiendo que todo es cancha.
Ojalá me tope con ella. La que sabe que donde uno vaya, va con uno. Uno y todo su disco duro. Al menos, lo podré meter al mar horas. Lo dejaré limpio de hacer olitas. Seré una escalopa. Suspiraré cada veinte minutos. O cada diez. Y tomaré zuco de limao.
... Leer más