Lo que siento ya no es un hecho real
ni la constancia de un cruento designio,
solo es un apuro de amor y un verso
escondido en el profundo destino.
Van mis ideas formando una realidad
que sin ser certidumbre o certeza
reflejan tu rostro en esta noche fresca
donde tú alimentas a las estrellas.
Ya no pasión, ya no caída en vano
un discurso de amor profano
una burbuja de pura desilusión
que se revienta entre mis manos.
Rendido y sin que querer renunciar:
una mezcla de quietud y engaño,
si solo supiera adivinar
lo mucho que aún te
... Leer más