Habían acordado encontrarse, en eso de las diez la mañana, hora muerta, en ese antiguo centro comercial,La Alquería, que quedaba al norte de la ciudad.Esperarían, cerca al ascensor del ala izquierda, que conducía a las salas de cine, en el cuarto y quinto piso, y a un bar-terraza del sexto. Lo habían estudiado todo, sin dejar detalle alguno. A esa hora no había movimiento fluido de gente en el sector. Ella, opinaba, que el ascensor les caía como anillo al dedo, era perfecto para la fantasía que aún les quedaba por satisfacer, entre las tantas ... Leer más