en la frente y me taparon los ojos con una venda, golpeaban con una caña mi frente, y me decían profetiza, adivina quién te golpeó, que te cuenten eso de alguien querido es como para llorar a gritos.
Las religiones pasan esas imágenes por la vista de sus fieles una mil y cien mil veces, es la forma de mantenerlos fieles, agrupados, sumisos, exasperar la emoción produce estos milagros.
... Leer más