Ilusionada le entregaste a solas
el calor, la sangre de tus venas,
y empezando a madurar apenas,
al galán. tus sonrosadas pomas.
Deshojadas las frágiles corolas
sin pensar en las futuras penas,
sin combate, le entregaste a buenas
tu vino, tu néctar, tus aromas.
pasaron el gusto, los embelesos;
y vino eo dolor, llegó el afán
a mezclar los ayes con los rezos.
Después............? Nuevos sucesos:
otro amor, otro error, nuevo galán;
otra desilusión con muchos besos.
sanson.
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