Oda a la incertidumbre*
Sucumbo
impaciente,
ante el destino impredescible
que alberga dentro de mi
un devenir
incierto.
Cada minuto
significa
el azar
de un nuevo
pensamiento.
Inhóspito,
el paraje
que desconsuela
las horas
tercas
de la espera.
Sigo.
Prosigo sin saber
que me agoto
poco a poco,
consumando esfuerzos
sin reserva.
Y advierto
un sentimiento tan pesado,
como aquella cadena
que impuso
el umbral
de la inercia.
La incertidumbre
deviene en mí
esperando
poder ser resuelta,
y sólo sé
que no podré
consumar éste efímero
momento,
de duda plena.
... Leer más