Ser ciego puede ser a veces algo divertido. Me llamo Juan, ciego de nacimiento.
Era pasada la medianoche, lo se, por que los gallos en mi pueblo, trasnochan igual que nosotros, los lugareños.
Me había lanzado mis buenos "bujillazos" y caminaba por la única calle adoquinada que da al parque.
Oí pasos delante de mí y aminoré mi errática marcha.
"Tacones de mujer":__ sí me saqué la lotería.__ Allí va una chica buscando compañia.
Comencé a enamorarla. "Adios amor" ¿te acompaño?__ siguieron los pasos por un buen trecho, sin prisa...
¡ Vamos ! ¡No seas tímida!
Así caminé detrás de
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