El amor se amasa como el pan, es una amalgama cuyo resultado final resulta imprevisible. Transforma a quienes aman y transforma también a quienes son testigos de tal cúspide artesanal. Cada cual elige: su mano es una herramienta ideal para la caricia, pero convertida en puño sirve a su vez para la trompada. Amar y ser amados, ésa es nuestra misión en la Tierra. No nacimos para sojuzgar pueblos ni para acopiar fortunas. Llegamos desnudos y partimos desnudos. La eternidad es un congreso de amantes empedernidos.
Amar es también abstenerse de causar daño. Es saber callar cuando la ... Leer más