"Todos los días asisto a la tragedia de un hombre honrado. Este hombre honrado tiene un café que bien puede estar valuado en treinta mil pesos o algo más. Bueno: este hombre honrado tiene una esposa honrada". La descripción que Roberto Arlt hace de su celoso y tacaño cafetero en las Aguafuertes porteñas acaba con menciones a Lenin, Stalin y Trotsky. El relato es una alegoría a "su" café. Puede ser alguno cercano a su casa de Flores o a la redacción del diario El Mundo, en Almagro. Podría tratarse de un bar a metros de la editorial Claridad al
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