La madrugada del 29 de enero de 1985, Jorge Sagredo y Carlos Topp
Collins se encontraban sentados uno frente a otro en una celda de la cárcel de
Quillota. Jugaban dominó sobre una mesa que los separaba. El resultado final no
les debe haber importado. En tres horas más iban a estar muertos. Fueron los dos
últimos condenados a pena de muerte por la justicia nacional.
Por Sebastián Oyarce
El periodista Ricardo Ruiz Lolas es,
según algunos colegas, quien mejor conoce este tema. Estuvo presente después de
cada homicidio perpetrado por los carabineros en servicio activo Sagredo y Topp
... Leer más