Volver a África ha sido como resucitar por dentro, como volver a una parte de mis genes que tenía escondida. Ahora lo siento. No lo sentí al llegar a Johannesburgo el primer día, cuando me robaron un par de cosas en el aeropuerto; la verdad es que la capital nunca me gustó. Es más, me trae a la memoria pocos recuerdos: el drama racial me provoca rechazo.
Sin embargo, fue en Malamulele, un pueblo a unos 300 kilómetros de Joburg, donde me volví a encontrar. Ha sido como resucitar, como volver a ser quien soy, como volver a existir y
... Leer más