Dejé
que te fueras ese día, porque creí que me olvidaría de ti y que no te
vería más… No creí que cinco años después me daría cuenta de que estaba
equivocado.
Era un día cualquiera, salí
temprano de mi trabajo y me disponía a tomar la micro que me llevaría
al mismo departamento en el que te vi por última vez, sin querer mi
vista se dirigió a aquel café que solíamos frecuentar, donde tu comías
un pastel de frambuesa y veías a la gente pasar. Estabas cambiada, más
madura, más hermosa, más mujer; sin embargo tus ojos de
... Leer más