Anoche, en el Estadio del Banco Central (donde nuestra banquetera tiene su base de operaciones) justo tras el pitazo final del partido (cuyos 5 minutos finales nos perdimos por ir en camino) nos tomamos un pequeño salón ambientado así como si fuera un matrimonio chiquito: una sola mesa, un garzón, el bar con algunos piscos sour y algunos arreglos decorativos como
pa' cachar la onda nomás;
todo esto para degustar la cena que habrá el día del matrimonio.
Aperitivos, cóctel, entradillas y platos de fondo... comimos de todo, probamos con lengua crítica y nada nos pareció ni ligeramente mal...
¡estaba ... Leer más