Esta semana ha sido muy bella, probablemente porque el domingo entramos ya a la primavera. El martes nació mi sobrinito Camilo, día que coincidió con la despedida de soltero de mi primo Edu. Resulta que primo -¿será por su naturaleza de químico de farmacias, como el segundo marido de doña Flor?- es más sano que un yogurt, por lo que ajustamos la despedida a su personalidad, casi sin trago y evidentemente sin la clásica salida a algún desorden striptisero. Simplemente convenimos en comer una parrillada en el Parrón, y echar la talla entre los machitos de la familia Guerrero y
... Leer más