Sin lograr ni remotamente dimensionar la magnitud de la empresa que me había propuesto, involucrando a Mivecino por supuesto, ese día me levanté especialmente animoso. Sólo se trataba de hacer que “el tiempo no pase”, o sea exactamente lo inverso que hacía el resto del mundo: “dejar que el tiempo pase”. ¿Sería tan difícil? Me imaginaba que no lo era.
Los contrarios son la esencia de la humana y cósmica existencia me repetía. El universo se expande y luego se contrae hasta un nuevo big bang. Todo lo que crece, decrese. La oscuridad es vencida por la luz y la
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