Bertrand Russell (1872-1970)
De Elogio de la ociosidad.
(...) El cinismo moderno no se puede curar con la simple prédica, ni
poniendo ante los jóvenes ideales mejores que aquellos que sus pastores y
maestros pescan en la herrumbrada armadura de las supersticiones
gastadas. La cura se producirá solamente cuando los intelectuales logren
dar con una ocupación que dé cuerpo a sus impulsos creadores. No veo
otra prescripción sino la antigua que preconizaba Disraeli: "Educar a
nuestros maestros". Pero ha de haber para ello una educación más real
que la que por lo común se da ... Leer más