No imagino que pensaban ellas, de donde se les ocurría que después de pasar por la terrorífica experiencia del cuarto oscuro, yo tendría una mínima voluntad de comer y para obligarme, me amenazaron con regresarme al cuarto oscuro, yo sabía que igual regresaría, ya que me habían pronosticado el día completo, pero creyendo que se les había olvidado o quizás pensando en que tenían un poco de lástima, decidí comer un poco, lo suficiente para engañarlas. Mi amiguita también se quedaba a almorzar, ninguna de las dos podía pasar bocado, tanto por el susto, como por el sabor de la
... Leer más