Aquí estás. Estás en nuestra esquina, un simple llamado me devolvió aquí, en donde tú me esperabas. Hace un tiempo -
un mes- me dices, que nuestra esquina carecía de nuestros nombres. Me propones ir a caminar, yo digo que sí. Porque contigo yo tengo alas, porque contigo caminar ha sido crecer. Te había extrañado, y no lo supe hasta ese momento en que rodeabas suavemente mi cintura con tus manos. Tu perfume, pienso, es el mismo. Tu olor, notó, es tan tuyo que parece casi mío, porque has sido mío todos estos años. Y creo que ni tú ni
... Leer más