Cuenta la leyenda que un hombre de Galway llamado Richard Joyce emigró a las Indias Orientales para trabajar con la esperanza de casarse con su amada a su regreso. Sin embargo, el barco fue capturado durante la travesía y Joyce, fue vendido como esclavo a un orfebre musulmán de Argelia, donde aprendió este oficio.
Cuando el rey Guillermo III subió al trono, solicitó a los musulmanes la liberación de todos los prisioneros británicos. En consecuencia, Richard Joyce quedó en libertad tras 14 años de cautiverio. El joyero había adquirido tal respeto por Richard que le ofreció la mitad de su
... Leer más