No puedo dejar de recordar a aquellos personajes que desde mi nacimiento hasta los 10 años me marcaron con su presencia, sus palabras y vivencias compartidas, en lo más profundo de mi ser...
Mi abuela Elbia, la madre de mi padre, era encantadora. La recuerdo siempre sonriente, hablando con un tono elevado, abrazándome, acariciándome, atendiéndome, contándome sus anécdotas, persiguiendo a mi abuelo por los pasillos, acompañándome a ver televisión, mostrándome su diploma enmarcado... De ella aprendí el humor y la ironía; el hablar fuerte y claro; la necesidad del afecto y del contacto físico; el amor incondicional de la madre
... Leer más