Me siento culpable. Y odio esa sensación. Me siento culpable por una tontera que hice con completa inconsciencia y que a ella, justo a ella, le dolió. Ni siquiera se lo dije a ella. Y a nadie antes le había ofendido. Ah! Si ella fuera otra persona! Pero no. Y más encima mi madre me “informa” que ella está “mortalmente ofendida conmigo”. Ahhhh! Esta familia de mierda! La ofensa es el emblema, todos se sienten horriblemente ofendidos y para colmo de males no lo dicen, “sólo” te miran con cara de mártir. Conozco tan bien ese gesto. Conozco tan bien
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