Como casi todas las mineras, la canadiense Barrick Gold no ha dudado en enfrentarse a activistas, vecinos,
legisladores y gobernantes. No se ha amilanado ante las críticas en los medios ni
ante leyes adversas.
Pero la minera no se le anima al usuario. Su profusa web
está cerrada a los comentarios de los internautas. Tímidamente abrió Twitter y
Facebook, pródigos en falta de relevancia.
El gran aporte de la web 2.0 es que permite el intercambio
online de opiniones, la posibilidad de que el usuario pregunte a la empresa,
sin intermediarios, y de que ésta
responda a sus planteos. Un
... Leer más