A pesar de que los años nuevos o viejos son una arbietrariedad, como
los siete días de la semana, eso no quita que uno festeje y se vuelva a
esperanzar por más que entre el 31 de diciembre de este año y el 1ero
de enero del próximo no haya grandes diferencias, tan sólo un
segundito. Por eso quería hacerles llegar mis deseos y mis esperanzas y
mis cariños a todos ustedes.
Deseo que lo que no se hizo en el 2009, aún pueda ser completado en
el 2010. Que el tiempo es siempre subjetivo y que lo más difícil
... Leer más