Prefiero que me odies a que me ames. Lo siento, pero tú no sabes amar.
Te odio yo también, gracias.
Espero que no vengas llorando a mí. Ya no puedo más, y te lo advertí.
Sé que al final no me vas a odiar. Lamento no haber podido aguantar, pero si lo hubiera hecho, no habría sido que por tí, y no por mí. Yo ya no quiero eso. De verdad me aguanté mucho, mucho, mucho, mucho. Y sólo por ti.
Como por arte de magia, ahora que me odias, todo lo feo que siento se ha ido. Eras tú
... Leer más