Los primeros pasos los di a las afueras de la ciudad, en una estacion olvidada a esas horas de la noche. Estaba oscuro, humedo y los mosquitos no daban tregua. Es mas, parecia que con cada mordida que te daban la gula les irritaba los ojos , les afilaba mas los colmillos y los hacia mas grandes. Una especie de mutacion producida por la insasiabilidad, por el amor al sangre, a su olor o quien sabe, quizas solo al hacerte pasar un mal rato, que con todo lo malo que era, no podria opacar lo que fue ese viaje.
El
... Leer más