En mi cicletada de domingo
me siguio la paloma
jugándo conmigo a vuelo prisa
que me asusta...
hasta que veo que se aleja
entre los arboles de un bosque.
En mi pedaleo cotidiano
te pienso aquellos días
en que eras compañia
emulando aquella cinta
del angel enamorado
y no desafiabamos al beso
en movimiento.
Al regreso de mi andar
en la matina
veo la paloma que muere
en el centro de la calle
la cojo, la orillo y la tapo
con las hojas...
me acuerdo
de tu nombre
del libro que me dejastes
los besos que llevastes
nunca más seguí
... Leer más