En este día de la madre quise homenajear a la que me
tocó: la Tita, igual de loca, creativa, apasionada e intensa que yo.
Para esto elegí una preparación que no es tan típicamente un
plato de mamá. No es una cazuela, un guiso o un postre. Es un sánguche y lo
inventó mi mamá.
La historia comienza en plena década de los 80, en el café
de una bomba Copec del que mi mamá se hizo cargo. Estaba al frente de una gran
fábrica de celulosa, por lo que pasaba lleno de gente con mucha hambre, desde los
gerentes
... Leer más