¡Como me atrae madre lo anterior a mi propio nacimiento! que inquietante manera de evocar ese espacio tibio y liquido, el principio material de todos nosotros...
Corro el peligro de perderme,
madre, en un laberinto con-
céntrica ranura.
Corro el peligro, madre,
de verte desnuda de hijo
y andar boca
abajo, sin cuerpo, sin
dudas, sin pechos, sin
manos, sin
todo el azar de un abrazo.
Corro el peligro de perder-
me, y andar boca
abajo, sin cuerpo en lo oscuro
unitivo.
El centro es mi origen, la lucha
felina me impulsa al furor
desnacido.
¡Como me atrae, madre, lo
... Leer más