Visiblemente emocionado, el cardenal Stanislaw Dziwisz
levanta sus ojos del escritorio y me presenta el texto de la carta que ha
terminado de escribir. Apenas ha pasado el mediodía, la lluvia golpea
insistente las grandes ventanas del palacio arzobispal de la calle
Franciszkanska mientras desde Roma llega el anuncio de la beatificación de Juan
Pablo II. Y el primer gesto afectuoso y espontáneo del ex-secretario de Karol
Wojtyla, llamado a tomar su puesto en la cátedra de Cracovia, ha sido enviar
una carta de agradecimiento a Benedicto XVI. “Con gran conmoción quisiera
expresar nuestra gratitud a Vuestra Santidad por el
... Leer más