Era un día gris y húmedo, el cielo amenazaba con largarse a llover en cualquier momento, por lo que no había absolutamente nadie en los jardines del internado Saint Clair. Bueno nadie excepto un bulto que se arrimaba al tronco de un roble, se trataba de una chica, la cual se sentía miserable y estaba hecha un río de lágrimasEsa chica era yo, mi nombre es Bonnie Miller, tengo 17 años y hasta esa mañana llevaba una vida feliz. Se preguntarán qué diablos me había pasado para que estuviera tan desecha, bueno a mí también me ... Leer más