Desde años atrás he tratado de cultivar el amor y respeto por las letras impresas, nada como abrir un libro nuevo y olerlo y ver sus páginas e irse metiendo poco a poco en la historia, tomándola como nuestras, robando momentaneamente si el libro es bueno y para siempre si el libro lo es aún mejor esas historias, esos decires, esas ideas.
Todo esto se intensificó para mí al abrir por primera vez un libro de novela negra, y paso con el segundo, con el terecero,y ahora no puedo parar. Soy una come libros a dieta de novelas negras, y
... Leer más